Micro-plásticos vertidos en nuestras costas llegan hasta el océano Ártico

El estudio, realizado por un equipo de investigadores internacional en el que participa AZTI, ha sido publicado en la prestigiosa revista Science Advances.
Región de acumulación de plástico en el Ártico.
Región de acumulación de plástico en el Ártico.

Un equipo de investigadores internacional en el que participa AZTI, centro tecnológico vasco experto en innovación marina y alimentaria, ha descrito por primera vez el transporte a gran escala de micro-plásticos desde el océano Atlántico al Ártico. El estudio, publicado por la prestigiosa revista Science Advances, es clave para comprobar la magnitud global alcanzada por este problema en solo unas décadas.

El equipo liderado por Andrés Cózar, investigador de la Universidad de Cádiz, en el que ha participado Xabier Irigoien, investigador de AZTI e Ikerbasque, ha descrito cómo a través de la circulación termohalina los plásticos del Atlántico entran en el Ártico. Las concentraciones encontradas en los mares de Barents y Groenlandia son similares a las medidas en los giros oceánicos y el Mediterráneo, mientras en el resto de la cuenca Ártica las concentraciones son mucho menores.

Por su situación remota y costas poco pobladas se consideraba que el océano Ártico debía de estar relativamente libre de la contaminación por micro-plásticos que se ha detectado en todos los océanos del mundo y en mares con costas muy habitadas como el Mediterráneo.

Sus efectos se sentirán a gran escala

El estudio resalta la magnitud global alcanzada por este problema en solo unas pocas décadas. Todavía se desconocen los efectos que la contaminación por plástico está teniendo en nuestros mares y océanos, pero lo que sí se sabe es que sus efectos se sentirán a gran escala.

Se estima la existencia de alrededor de 400 toneladas de micro-plásticos, la mayoría del tamaño de un grano de arroz, con concentraciones de miles de partículas por kilómetro cuadrado en las zonas de más densidad. Aunque una parte de las partículas puede ser de origen local debido al incremento del tráfico marino en el Ártico, los investigadores estiman que una parte importante proviene de los vertidos en las costas industrializadas del Atlántico.

Oihane C. Basurko, investigadora principal del proyecto europeo LIFE LEMA, que orienta a las autoridades locales en la adopción de un enfoque sostenible para mantener la costa limpia, señala que “los resultados de esta investigación hacen todavía más relevante la necesidad de desarrollar herramientas para la gestión y eliminación de los residuos plásticos lo más cerca posible de los puntos de origen, puesto que una vez que entran en la circulación general del océano su destino final e impacto son incontrolables
(www.azti.es)

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