Una empresa guipuzcoana propone una solución alternativa al tratamiento de residuos urbanos

Una planta móvil “revolucionaria” transforma la basura en electricidad y gasolina o diesel.
Planta de tratamiento de residuos urbanos, en su versión móvil.
Planta de tratamiento de residuos urbanos, en su versión móvil.

Una nueva solución al tratamiento de los residuos urbanos llega propuesta por una empresa guipuzcoana. Ecofriendly Solutions ha firmado un acuerdo en Rusia para la comercialización, en exclusiva, para Europa, África y América de una planta de tratamiento de residuos móvil. Se trata de la planta EF.200.T, el único sistema móvil del mundo que funciona bajo el principio de la oxidación, sin llama abierta, transformando los restos de basura en electricidad, agua destilada, vapor de agua y combustible (gasolina, keroseno o diesel).

La propuesta de Ecofriendly es ecológicamente segura. Puede tratar desde una hasta siete toneladas de residuos a la hora sin necesidad de tener que reciclar, procesando todo tipo de residuos urbanos, plásticos, neumáticos, residuos industriales, de la industria maderera, purines, estiércol de cerdo y vaca, restos animales procedentes de mataderos y vegetales que provienen de la agricultura. También es capaz de tratar sustancias tóxicas, medicamentos y todo tipo de residuos líquidos, como aguas sucias, lodos y vertidos residuales industriales. La empresa espera crear en los próximos meses sesenta puestos de trabajo para poder afrontar las peticiones de venta.

Funcionamiento por pirolisis de alta velocidad (FLASH)
El funcionamiento de esta planta recae en el principio de la pirólisis de alta velocidad (flash) con presencia de oxigeno dosificado. Todo ello en un circuito cerrado a la atmósfera, lo que evita la emisión de gases de ningún tipo, y con la única excepción de una mínima cantidad de residuos de ceniza (carbonatos y silicatos), que pueden ser reutilizables como aditivos en la construcción de carreteras.

Planta de tratamiento de residuos, en su versión fija, completa.
Planta de tratamiento de residuos, en su versión fija, completa.

En la planta se reciben los residuos, previamente recogidos por el servicio de recogida de basuras. Dichos residuos son trasladados a la zona de recepción donde, mediante cintas transportadoras, diferentes operarios separan la materia orgánica, los plásticos, neumáticos y PET, metales, vidrios, textiles, cartón y papel. Aunque, si se desea, la planta puede realizar este trabajo de manera automática expulsando ella misma los metales y vidrios de manera triturada.

Pasado este proceso, una tolva con capacidad hasta 3m3 recibe la materia preclasificada y la lanza a través de tornillos a un horno situado en la zona de precalentamiento. Desde ésta pasa a la cámara dentro del horno, donde sufre un tratamiento de pirolisis de alta velocidad en varias etapas. Es aquí donde la materia orgánica se descompone químicamente y transforma por oxidación dosificada obteniéndose así gas sintético. Este gas pasa después a un bloque de estabilización, donde se separan las cenizas y silicatos residuales.

La siguiente parte tiene lugar en el reactor de dos etapas, donde se producen reacciones catalíticas, sintetizándose moléculas de carbono e hidrógeno, formándose hidrocarburos. El calor proveniente del enfriamiento del reactor se utiliza para generar electricidad mediante turbinas. Dicho enfriamiento provoca, además, la condensación de agua destilada. El vapor de agua no condensada se conduce a un depósito o sistema exterior a 300ºC.

Para comenzar a funcionar, la planta requiere de un suministro eléctrico de 15Kw, aunque sólo durante las doce primeras horas de funcionamiento. Pasado este periodo, el sistema se autoalimenta con la energía producida por el mismo.

Por lo tanto, nos encontramos ante una verdadera solución al problema de los residuos urbanos, y muy rentable, ya que al eliminarse la basura, la planta genera electricidad, combustible y vapor de agua, además de agua destilada. Y los mínimos residuos que produce son reutilizables. La planta puede ser fija o móvil y puede desplazarse sin ningún problema, ya que es transportada por un camión, lo que presenta una solución para municipios pequeños.

Un sistema muy rentable
Todo depende de la estructura y combinación elegida pero, según los responsables de la empresa, se pueden obtener importantes beneficios generados con la producción de electricidad, combustible, agua destilada y vapor de agua. Éstos pueden ir desde cerca de 1,8 millones de euros si se apuesta por una planta mixta (generando electricidad y combustible) cuyo tratamiento es de una tonelada de residuos por hora hasta los 2,2 millones de euros si se opta sólo por la producción de electricidad. Ahora bien, si aumentamos el tratamiento hasta las 5Tm de residuos a la hora, los beneficios pueden alcanzar entre los 8 y los 11 millones de euros. Con todos estos datos, la empresa cifra la rentabilidad de la planta en no más de 36 meses. Sin duda, una solución que las Instituciones deberán valorar en estos momentos difíciles.

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