Portada Editorial El
Tema Panoramas Facetas Negocios Así
nos vieron Página
abierta Notas
y noticias AgendaInsertar
publicidad |
|
ORFEON DONOSTIARRA:
LA MEJOR FORMACION CORAL CUMPLE CIEN AÑOS
El
liderazgo de los directores, la forma de ser de los guipuzcoanos y la afición
son los factores que han permitido llegar al centenario, según su
vicepresidente
Hasta el 31 de agosto, exposición
sobre la historia del Orfeón Donostiarra en el Museo de San Telmo
de Donostia-San Sebastián
El Orfeón Donostiarra cumple 100 años. La considerada mejor
formación coral española celebra a lo largo de este año
su centenario con un apretado programa de actuaciones, cerca de sesenta,
una exposición sobre su historia en el Museo de San Telmo, y un
gran concierto popular el 9 de agosto en el estadio de Anoeta de Donostia-San
Sebastián, donde esperan reunir a 30.000 asistentes. El acto de
clausura se celebrará el 29 de diciembre en la capital donostiarra,
interpretando la Novena Sinfonía de Beethoven, una de sus obras
más repetidas y que forma parte de su repertorio desde 1925. Desde
ese día, el logotipo creado por Eduardo Chillida para este centenario también
pasará a engrosar la prestigiosa historia del Orfeón Donostiarra.
Logotipo creado
por Chillida para el centenario del Orfeón.
"Un día del mes de junio de 1896, veinte cantores de la
Sociedad Coral, al mando de Luzuriaga, toman el tren y después la
diligencia para llegar hasta Mondragón, que celebra esos días
sus Fiestas Euskaras. Era el grupo precursor del Orfeón Donostiarra.
Las crónicas dicen que de aquellos veinte esforzados cantores nació
una idea: conservar y difundir el canto vascongado". De este modo breve
y emotivo se cita en la documentación del Centenario del Orfeón Donostiarra el
primer paso de esta agrupación coral, que meses más tarde, pero ya en 1897, se
constituiría en el grupo fundador de la prestigiosa institución que hoy
conocemos.Según Ramón Comendador Azcarraga,
vicepresidente del coro donostiarra, la institución se ha mantenido
al más alto nivel a lo largo de los años gracias a tres factores
esenciales. "Aquí -señala- ha habido
una gran capacidad de liderazgo por parte de los directores -Secundino
Esnaola, Juan Gorostidi, Antxon Ayestarán y José Antonio
Sáinz- que han sido ambiciosos para hacer música al más
alto nivel. Después está también la propia forma de
ser de los guipuzcoanos, que trabajan duro y en silencio. Por último,
hay que tener en cuenta la gran afición que desde siempre ha tenido
este pueblo por expresarse a través del canto". La intensa actividad de estos cien años se ha traducido en un
amplio repertorio, actuaciones en los escenarios más prestigiosos
del mundo, grabaciones de música clásica, zarzuelas y folklore,
además de colaboraciones con los directores, orquestas y solistas
más renombrados del mundo. Una anécdota, contada por el vicepresidente,
ilustra bien el grado de seriedad y exigencia seguido en sus actuaciones.
Han llegado a rechazar una invitación del conocido director Herbert
von Karajan para colaborar con su orquesta por atender compromisos adquiridos
anteriormente y no disponer de tiempo material para asumir el programa
previsto. "En ningún caso -precisa el vicepresidente-
aceptaremos nunca una actuación si no podemos estar a nuestro mejor
nivel". Esta autoexigencia pudiera parecer impropia de una
institución que todavía hoy está formada por cantores amateurs, y donde
únicamente cuatro personas perciben remuneraciones por su labor, lo que sin duda
acrecienta más el valor de su trabajo por la música. Este amateurismo no es óbice para que día a día el coro siga atrayendo la
atención de los que quieren participar, aunque se han producido algunos cambios
en el origen de las vocaciones de los cantores.
El Orfeón
en la playa de La Concha. Foto: Kote Cabezudo.
Según el vicepresidente, se ha consumado "una desaparición
de la antigua forma de canalización desde el colegio y la parroquia
hacia el mundo coral y creo que eso hay que recuperarlo". Para
hacer frente a situaciones como éstas, el propio Orfeón,
y por obra de Antxon Ayestarán, creó en 1984 el Taller de
Música para sensibilizar y educar musicalmente a los niños,
añadiéndose en años posteriores nuevas proyecciones
dedicadas al canto, la práctica coral en el Orfeoi-Txiki o incluso
en el Orfeón Juvenil, la antesala para incorporarse al Orfeón.
A este respecto, según expresa Ramón Comendador Azcarraga, el futuro parece
asegurado ya que en torno a la institución hay trescientos niños, mientras que
el total de personas que trabajan alrededor del Orfeón es de aproximadamente
quinientas personas.EL FUTURO

Sede del Orfeón,
en la Parte Vieja donostiarra.
Desde el verano pasado cuenta con una nueva sede en la calle San Juan
de la Parte Vieja de la ciudad, comprada y rehabilitada por un total aproximado
de 450 millones de pesetas, y que reúne las condiciones por sus
instalaciones, según expresa el vicepresidente, "para concentrarnos
aún más en lo que es una academia, con trabajo interno y
disciplina, siendo luego capaces de asumir los retos en el escenario".Pero no todo son felicitaciones en este centenario. El vicepresidente
reclama el apoyo económico de todos, instituciones, empresas y particulares,
para consolidar de cara al futuro la presencia de esta agrupación
coral por otros cien años más. Aunque admite la buena voluntad
de las instituciones y el cariño popular por el coro, Ramón
Comendador Azcarraga sostiene que "el futuro debe caminar por la
consolidación del presupuesto económico, sin que se tenga
que estar pendientes de una situación perentoria. Más todavía
si cabe cuando la nueva sede nos ha supuesto una fuerte inversión
a la que hay que hacer frente". Para este proyecto de futuro se espera ampliar el número de socios,
que ahora son únicamente setecientos, a través de la creación
de las figuras de socios protectores particulares y socios protectores
institucionales o empresariales, además de pasar a una cautelosa
administración de las actuaciones en los aspectos económico
y de calidad. Del mismo modo, el Orfeón desea buscar la proyección
artística para los nuevos tiempos contando con los criterios del
director actual, José Antonio Sáinz. 9 DE AGOSTO, CUMPLEAÑOS
FELIZ EN ANOETA El estadio de fútbol de Anoeta, en Donostia-San Sebastián,
acogerá el 9 de agosto un gran concierto, donde el Orfeón
Donostiarra será felicitado por el público al cumplirse este
primer siglo de vida. Tanto Ramón Comendador Azcarraga como José
Antonio Sáinz confían en que se reúnan 30.000 asistentes. En este homenaje popular, con precios de entradas que van desde 3.000
a 1.000 pesetas, la concurrencia tendrá la ocasión única
de cantar con Ainhoa Arteta, Mikel Laboa, Alfonso Echeverria o Raimon el
"Zorionak Orfeón". De este modo, según los organizadores,
se demostrará a "los orfeonistas que el amor por la música
y el esfuerzo por llevar el buen nombre de Donostia a todo el mundo ha
sido fértil". El Orfeón ha preparado para este irrepetible y
multitudinario concierto, que necesitará de un gran despliegue técnico para
adecuar sus condiciones de audición y visión, una selección de su estimado
repertorio. El programa incluye extractos de "Carmina Burana" de Carl Orff
y el último movimiento de la Sinfonía número 9 de
Beethoven, donde tomarán parte la soprano Ainhoa Arteta, la mezzo
Maite Arruabarrena, el tenor Joan Cabero o el bajo Alfonso Echeverría. Las composiciones vascas estarán representadas por fragmentos
o canciones como la "Marcha de San Sebastián" de Ramón
Sarriegui, "Maite" de Pablo Sorozábal, "Aurtxo seaskan"
de Olaizola o "Txoria txori" y "Baga, Biga, Higa" de Mikel
Laboa. El cantautor valenciano Raimon, por su parte, estará presente
con dos de sus temas "Veles e vents" y "Pais Basc". También habrá huecos para temas folclóricos como
"La Parranda" de Chueca, donde el solo correrá a cargo de
Carlos Alvarez, que repetirá con "Bohemios" de Vives. El Orfeón Donostiarra dará una nueva muestra de su flexibilidad
al acometer algunas canciones tan populares como "Puente sobre aguas
turbulentas" de Paul Simon o "Moon River" de Henry Mancini. El
programa incluye, además, el estreno de la obra que Alberto Iglesias, famoso y
joven autor de bandas sonoras de películas y partituras para coreografías, ha
compuesto para esta especial ocasión. La Orquesta Sinfónica de Euskadi,
bajo la dirección de Victor Pablo Pérez, considerado por crítica y público como
uno de los mejores del panorama musical actual, se unirá también a esta gran
celebración popular y festiva en torno al Orfeón Donostiarra. "A VOCES":
HISTORIA EN IMAGENES Y SONIDOS Dentro de los actos del centenario, hasta el próximo 31 de agosto
se podrá visitar en el Museo de San Telmo de Donostia-San Sebastián
la exposición titulada "A voces", donde el Orfeón Donostiarra presenta de
forma gráfica y musical su historia. El objetivo de la muestra, según los organizadores, es "dar
a conocer el aspecto humano que hay tras este grupo de hombres y mujeres
devotos de la música coral". La exposición, que ha rescatado la
información de los archivos y los recuerdos de las más de 2.000 voces que han
pasado por el coro, se divide en dos salas. En la primera se exhibe un vídeo que
recoge la vida cotidiana de los orfeonistas, tanto dentro como fuera de los
escenarios. La exposición está dividida en cinco áreas dentro
de la segunda sala: "Cada uno con su voz", "Juntando voces",
"De viaje", "Actuaciones" y "Documentos". La primera
de ellas se trata de un módulo informatizado donde se recogen digitalizadas
cuatro horas de actuaciones del Orfeón, divididas en polifonía y folklore,
ópera, zarzuela y oratoria, de las que el visitante puede elegir el sonido que
más le interese. En el titulado "Juntando voces" se incluyen
informaciones sobre las salas y sedes donde ha actuado el Orfeón, además de
datos acerca de sus actividades infantiles. Aquí se destacan,
especialmente, dos módulos interactivos muy sugerentes. En el primero se tiene
la oportunidad de escuchar las actuaciones del Orfeón en tres ambientes
distintos: iglesia, teatro y espacio abierto. El segundo tiene un carácter
lúdico; permite al visitante comprobar las cualidades de su voz para integrarse
simbólicamente en una de las cuerdas del coro donostiarra. Las otras tres secciones, "De viaje", "Actuaciones" y
"Documentos", sintetizan la larga y condensada historia del Orfeón
Donostiarra con textos, documentos y fotografías. ALBERTO CASTRO
|