Pulsar para ir a la página principal Año 2. Nº 18. Junio de 1998 
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BILBAO CUENTA CON UN NUEVO MUSEO, DEDICADO A LOS TRENES EN MINIATURA

La muestra, con materiales que irán variando, al estilo de los grandes museos, se mantendrá, al menos, durante cinco años
 
Las lucecitas de las estaciones comenzaron a brillar y todo ese mundo mágico de túneles y vías empezó a tener vida propia

Con la estricta puntualidad de un jefe de estación, los encargados del nuevo Museo Montrén dieron comienzo a los actos de inauguración del mismo, a las 11,30 del pasado viernes 29 de mayo. El evento, bastante concurrido, contó con la presencia de diversas autoridades ferroviarias y del transporte y estuvo presidido por el alcalde de Bilbao, Josu Ortuondo, al que acompañaba el director-gerente del nuevo museo, José Luis Monge Villar. Monge es un auténtico forofo del coleccionismo ferroviario, una persona que ha dedicado gran parte de su vida a los trenes en miniatura y su mundo mágico. A él se debe la tenacidad y el empeño por la creación de este museo. 
 
Jefe de estación, vestido reglamentariamente, observa el funcionamiento de una de las maquetas expuestas en Montrén, tras la inauguración oficial. 

Durante la ceremonia de inauguración, los responsables de FEVE entregaron los nombramientos de "jefes de estación de honor" al alcalde Ortuondo y a la joven atleta vasca Virginia Berasategui, que figuraba también entre los invitados. En las palabras de agradecimiento, el alcalde de Bilbao aludió a la nueva orientación de esta capital hacia una cultura de los servicios. Según Ortuondo, en Bilbao se está sustituyendo la antigua cultura industrial "del hierro" por la nueva tendencia hacia los servicios y hay un retorno de los bilbaínos hacia un mayor uso del ferrocarril. Dijo después que dicha tendencia era más notable a partir de la implantación del metro, ya que éste une, y unirá más aún en un futuro próximo, las diversas estaciones ferroviarias. 
 
La célebre atleta Virginia Berasategui, asistente al acto de apertura del nuevo museo, fue nombrada "jefe de estación de honor". 

Por su parte, la atleta Berasategui reconoció hacer poco uso del tren, si bien se comprometió a utilizar más este medio de transporte, en adelante, por su compromiso adquirido a raíz del nombramiento honorífico de jefe de estación, que se le hizo en este acto. Ambos personajes se tomaron muy en serio sus papeles de jefes de estación. Los anfitriones de FEVE, bromearon con ellos acerca de que la aceptación del compromiso implicaba su presencia obligatoria algunas madrugadas para dar salida a los trenes, y en casos de sustitución, por enfermedad, de los jefes de estación auténticos. El público asistente rió la ocurrencia y acto seguido se declaró inaugurado el recinto de exposición, con las campanadas reglamentarias y el ondear de la bandera ferroviaria que manejaba el alcalde de Bilbao. 
 
Aspecto parcial de una de las maquetas de trenes en miniatura presentadas en Montrén. 

En ese momento se pusieron en marcha las diversas locomotoras de juguete instaladas en las maquetas y, cada una a su ritmo, fueron arrastrando variados vagones que representaban estilos diversos de la vieja historia del ferrocarril. Las lucecitas de las estaciones comenzaron a brillar y todo ese mundo aparentemente mágico, de túneles y vías, con montañas de escayola y pequeñas fábricas, empezó a tener vida propia. 

Los responsables del museo Montrén destacaron que se trata del primer museo implantado en la Villa con carácter fijo. Su idea es ir reemplazando, cada cierto tiempo, las colecciones expuestas, dentro de un programa cuya duración mínima es de cinco años. De esta forma tratarán de plasmar una amplia parte de la historia del ferrocarril. Las maquetas expuestas ahora a los visitantes corresponden a las escalas 0 y 1. El sonido es real, cuentan iluminación adecuada y las piezas que las componen proceden de todo el mundo, aunque hay presencia destacada de Alemania y de España. 

Para los mas aficionados y para los iniciados, mencionaremos algunas de las marcas fabricantes de estos valiosos juguetes, cuyas unidades ferroviarias en miniatura se exponen: hay piezas de Lionel, por supuesto de Marklin y de Lehmann, de Manamo y de Josfel, así como de las célebres nacionales Payá, Rico y Electrotrén.  

COLECCIONISTA Y DIRECTOR DEL MUSEO 
El hombre que, a partir de ahora, dará la salida a estos trenes de todas las épocas es un popular coleccionista que comenzó la afición a sus siete años. José Luis Monge Villar, hoy director gerente del recién inaugurado museo, comenzó con tal edad a reunir vías, locomotoras y vagones diversos. Su afición le llevó realizar numerosos viajes por todo el mundo con el objetivo primordial de engrandecer y nutrir su colección. Desde el principio frecuentó las tiendas especializadas, pero también los mercadillos, chatarrerías, rastros y rastrillos, viejas jugueterías... Visitó desvanes y trasteros, intercambió, compró, vendió y de este modo pudo rescatar del olvido y la destrucción piezas muy notables de su colección, que hoy todos admiramos. Sin embargo, su verdadera colección particular supone tres veces más el tamaño de la que se puede ahora visitar en el museo albergado por FEVE. De ahí la insistencia de Monge Villar en la creación de un museo aún más amplio, que pueda contener mayor número de maquetas. 

Este podría ser, en opinión del director gerente, un aliciente notable para fomentar el coleccionismo ya que, según su apreciación, la pasión por los trenes a escala se está perdiendo de forma cada vez más destacada. 

Las salas del pequeño museo Montrén están situada justamente debajo de las vías de la estación "Concordia", de FEVE, es decir, de la que se conoce más popularmente en Bilbao como "estación de Santander". Por sí misma esta antigua estación, hoy restaurada, es digna de una visita. Especialmente su fachada modernista, repleta de color, llama la atención de los visitantes. Para acceder al museo hay que entrar por el pasadizo que comunica la calle Bailén con la parte trasera de la cercana estación de RENFE. 

Tras la inauguración del museo, los invitados y la prensa se trasladaron en un tren especial dispuesto por FEVE hasta la nueva estación de Ametzola, que conecta en un mismo edificio las líneas de RENFE con las de FEVE. Allí, el alcalde de Bilbao y varios vecinos del barrio, en representación de los restantes, procedieron a la inauguración oficial de la instalación. 

Por la tarde, el museo del ferrocarril en miniatura quedó abierto al público. 
 

JORGE SOBRADO (Texto y fotos)

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