![]() |
||
![]() |
||
| Portada Editorial El Tema Panoramas Facetas Negocios Así nos vieron Página abierta Notas y noticias Agenda |
LARRUN: TODO EUSKADI DE UN GOLPE DE VISTA Un tren de cremallera de principios de siglo sube hasta la cima de este monte mítico La hermosa localidad de Sara cuenta también con unas magníficas cuevas prehistóricas
A sólo diez kilómetros de San Juan de Luz, en pleno territorio de Lapurdi, una de los territorios de Euskadi Norte, se encuentra el que tal vez sea el monte más hermoso de Euskal Herria, el Larrun. No se basa su belleza en el propio paisaje, deteriorado en su cumbre por la antena repetidora de France Télecom, sino, fundamentalmente, en las incomparables vistas que pueden observarse desde lo alto.
A 8 kilómetros por hora, puede contemplarse la naturaleza del Larrun. Foto: Javier Bustamante Con 902 metros de altitud, al Larrun puede ascenderse a pie sin grandes dificultades. Pero, si se desea, existe un tren cremallera que tiene su salida desde el "col" de Saint-Ignace, entre las localidades de Ascain y Sare, y que, por 50 francos (30 para los menores de 10 años) nos puede llevar hasta la cima en unos 30 minutos, a una velocidad de 8 kilómetros por hora. El tren, construido a principios de siglo, mantiene su aspecto de tren de época, pero perfectamente cuidado. Entre corderos, pottokas (la raza vasca de caballos) y una naturaleza abundante, y bajo el vuelo constante de los buitres, el tren nos conduce hasta una cima en la que se puede comer, beber y comprar recuerdos en las "ventas", herederas de los antiguos albergues de los contrabandistas. Pero el Larrun es también la cima más occidental de los Pirineos y desde ella se domina la costa vasca, tanto la del Norte como la del Sur, desde Baiona a Donostia-San Sebastián. Los siete territorios vascos pueden verse en mayor o menor medida desde lo alto del Larrun, al igual que las cimas pirenáicas y las inmensas playas de Las Landas.
Un monumento conmemora la subida hasta el monte Larrun de la emperatriz Eugenia. Foto: Javier Bustamante El Larrun es, por otra parte, una montaña sagrada de los vascos, lugar de culto de los primeros druidas, de meditación de los ermitaños, de ritos, brujería... al igual que en el cercano Zugarramurdi, ya en territorio navarro. Zonas de akelarres, que dieron al mundo este nombre vasco, que puede traducirse por "campa del macho cabrío". Fue también Larrun teatro de los enfrentamientos entre los ejércitos de Napoleón, de los que aún subsisten vestigios de sus reductos, y las tropas inglesas del Duque de Wellington. Un monumento en la cima nos recuerda la presencia en la misma de la emperatriz Eugenia. Pero también la han pisado Victor Hugo, Pierre Loti, Francis Jammes, Napoleón III... A diez kilómetros del "col" de Saint-Ignace se encuentran las cuevas prehistóricas de Sara, en las que trabajaron Pedro de Axular y Joxemiel de Barandiarán. El agua, a lo largo de siglos y siglos, ha ido esculpiendo unos sorprendentes paisajes subterráneos en los que, en diferentes épocas, han habitado seres humanos y animales como el oso de las cavernas.
La formidable entrada de las cuevas de Sara. Foto: Javier Bustamante Conocidas desde siempre por los habitantes de las proximidades (su majestuosa entrada hacía imposible otra cosa), eran también temidas por ver en ellas un refugio de brujas. Ahora pueden contemplarse en visitas guiadas e iluminadas. En el exterior, un pequeño museo expone herramientas y restos de animales encontrados en su interior, como rascadores, clavos, dientes y huesos humanos... Desde el mismo entorno de las cuevas sale un paseo que lleva hasta las de Urdax, pasando por las de Zugarramurdi. Cuentan que las piedras de este sendero están impregnadas de la magia del entorno y transmiten su sabiduría a los paseantes. SARA EN LA HISTORIA Y antes de abandonar la zona, es preciso detenerse en Sara, que ostenta orgullosa su condición de encontrarse entre "les plus beaux villages de France". En esta localidad se conserva la finca Ibarla, del siglo XVI, en la que nació un consejero del rey Enrique IV. La iglesia, del XVII, siglo que está también representado por numerosas casas vascas, y por el otorgamiento de escudo efectuado a Sara en 1693 por Luis XVI, en reconocimiento del valor y lealtad a los súbditos, como queda patente en la inscripción que bajo dicho escudo figura en el Ayuntamiento. Dotada de un microclima particular que suaviza el de las localidades próximas, Sara se puede disfrutar también para realizar originales circuitos montañeros. Lo cierto es que es un pueblo que merece la pena conocer, como lo han conocido Napoleón III, Eugenia, Eduardo VII, Winston Churchill, Pierre Loti, Luis Mariano, Pedro de Axular y Joxemiel de Barandiaran, entre muchos otros.
JAVIER BUSTAMANTE |
|
| "Imagen Vasca on line" está editada
por COdeCO, Comercial
de Comunicaciones,
S.L. y albergada por |
|