Año 1. Nº 2. Febrero de 1997



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RIOJA ALAVESA: POR LOS CAMINOS DEL VINO Y SU CULTURA
La entrada más espectacular se produce con una parada en el Balcón de La Rioja

Los visitantes tienen ocasión de conocer de cerca las raíces y el presente del vino y su cultura


Visitar la Rioja Alavesa constituye toda una aventura llena de historia y plena de emociones para el paladar, a poco que nos interesen el vino y su cultura.

Con una extensión aproximada de 316 kilómetros cuadrados, e intensamente enmarcada por dos imponentes fronteras geográficas, como son la Sierra de Cantabria al norte y el Ebro al sur, esta tierra contiene suficientes motivos para emprender este enriquecedor viaje.

En su suelo se encuentran, relativamente juntas, una veintena de poblaciones llenas de evocaciones históricas, artísticas y culturales. Una visita atenta a lo que se ha llamado alguna vez "la bodega de Euskadi" nos tendrá ocupados, al menos, dos días, ya que son muchos los puntos de interés que resaltan entre los viñedos y las históricas piedras. No obstante, y sólo con carácter de urgencia, en una jornada se puede conocer lo estrictamente esencial de la región.

BALCON DE LA RIOJA


Desde el balcón de La Rioja se divisa toda la Rioja Alavesa. Foto: Alberto Castro.

La entrada más espectacular a la Rioja Alavesa se produce con una parada en el llamado Balcón de la Rioja, un espacio preparado para contemplar la región en toda su extensión. Para llegar a él se puede partir desde Vitoria-Gasteiz, la capital de la Comunidad Autónoma Vasca, hasta Peñacerrada, una villa con restos de murallas medievales, y se sube por el puerto de Herrera.

Un kilómetro después de cruzar el alto, se encuentra el Balcón de la Rioja. La panorámica desde este punto de Sierra de Cantabria cambia de forma total respecto a lo que escasos kilómetros antes hemos ido conociendo.

LAGUARDIA

Se desciende hasta Leza, para tomar después rumbo a Laguardia, capital de la Rioja Alavesa y villa amurallada, que merece una visita atenta y tranquila. Esta villa conserva aún hoy sus arcos de entrada, sus estrechas calles de sabor medieval, sus recias casas y sus palacios blasonados, levantados entre los siglos XVI y XVIII. Asimismo, y con un protagonismo muy especial, sus bellas iglesias.

Así, la iglesia de Santa María de los Reyes cuenta con el pórtico más bello de todo el territorio, compitiendo con los más importantes del arte gótico español. Su abigarrada portada es de finales del siglo XIV y presenta perfectas estatuas, policromadas en el siglo XVII, en excelente estado de conservación. La iglesia de San Juan Bautista, otro hito histórico-artístico en el paseo por la villa, hunde sus raíces en el románico, aunque incorpora otros estilos arquitectónicos. Entre las casas, se destaca la que vio nacer al célebre fabulista Samaniego y que hoy está ocupada por la Estación de Viticultura y Enología de la Rioja Alavesa, la popularmente conocida como Casa del Vino.

Muy cerca de Laguardia encontramos el poblado prehistórico de La Hoya, que conoció el primer asentamiento hacia el siglo XV antes de Cristo. Es, sin lugar a dudas, un diáfano testimonio de la evolución de la Edad del Hierro en la Rioja Alavesa y en toda la zona comprendida en esta parte alta del Ebro. Este importante yacimiento permite observar "in situ" los restos de muralla, viviendas y trazado urbano. En el lugar se dispone de un buen museo, que alberga los hallazgos más importantes, con una exposición detallada sobre este poblamiento y las costumbres de sus antiguos moradores. El Museo del Poblado de La Hoya, de entrada gratuita, tiene diferentes horarios de apertura según la temporada del año, por lo que conviene asegurarse antes de programar la visita.


En primer plano, el poblado prehistórico de La Hoya (Laguardia). Al fondo, la omnipresente Sierra de Cantabria. Foto: Alberto Castro.

Otras muestras sugerentes de la actividad humana en la zona las constituyen los dólmenes neolíticos en los alrededores de esta villa, como son el Sotillo, San Martín (entre Páganos y Laguardia) o la Chabola de la Hechicera y la Huesera, ya en el término municipal correspondiente a Elvillar.

Si llegamos a Laguardia durante la Semana Santa, podremos asistir a la escenificación del Descendimiento de la Cruz, mientras que el 24 de junio, festividad de San Juan Cachimorro, se celebra una fiesta popular donde se ejecutan danzas muy particulares presididas por el llamado Cachimorro.

Si estamos especialmente interesados por los valores naturales, hay que conocer, en las proximidades de Laguardia, las lagunas de Carralogroño, Carravalseca y el Prao de la Paul, tres pequeños humedales que se han protegido recientemente con la figura de biotopo. Plantas de rareza mundial y aves limícolas son sus valores esenciales. Durante el período comprendido entre septiembre y marzo es más factible sentir la presencia de estas aves, que buscan reposo durante las migraciones.

OTROS PUEBLOS

Tras conocer buena parte de lo que ofrece esta villa y sus alrededores, la ruta puede discurrir por Cripán, Lanciego y Yécora, para recalar en Oyón, población fronteriza con las comunidades autónomas de Navarra y La Rioja. Aquí podemos admirar la iglesia parroquial de Santa María. Tiene portada isabelina de principios del siglo XVI, Retablo Mayor del Renacimiento, Retablo Lateral de San Miguel y torre con figura de hilandera, más conocida como "Giraldón". Y si estamos el 22 de enero, día de San Vicente y San Anastasio, podremos conocer una celebración que tiene a "El Cachi" como sorprendente personaje protagonista. En las fiestas patronales de agosto vuelve a reaparecer este popular personaje.

Se sigue camino hacia la pequeña aldea de Assa para contemplar los dos arcos que quedan del puente romano de Mantible, de los cinco originalmente construidos en el siglo II para salvar el río Ebro. Posteriormente aparece en el recorrido Lapuebla de Labarca, cuyo nombre le viene de su situación sobre el río Ebro, que se cruzaba con una pequeña barca. Sus vinos de año siempre se han considerado entre los mejores.

Desde Laguardia, la ruta nos acerca hasta el pueblo de Elciego, cuyo casco urbano nos ofrece la posibilidad de disfrutar de casas con escudos y otros notables edificios civiles y religiosos. Se pueden citar, entre otros, la iglesia de San Andrés, la ermita de la Virgen de la Plaza o el mismo Ayuntamiento, ubicándose estos últimos en una peculiar Plaza Mayor. En esta población se encuentran las bodegas del Marqués de Riscal, pioneras en la aplicación de los modernos métodos de elaboración del hoy mundialmente famoso vino de Rioja. En Elciego se ejecutan, el 8 de septiembre, festividad de la Virgen de la Plaza, unas originales danzas, que son auténticas joyas del folklore. Desde aquí se pueden hacer diversas visitas a otras poblaciones, como Baños de Ebro, Villabuena o Samaniego, con gran resonancia en el mundo del vino, y poseedoras también de iglesias, ermitas y bodegas de interés.

El siguiente punto de interés se encuentra en Labastida, a la que se accede tras atravesar tierras de la Comunidad Autónoma de la Rioja con pueblos atractivos por sus resonancias culturales y vinícolas como Abalos o San Vicente de la Sonsierra. En Labastida se encuentran la ermita del Santo Cristo, con aspecto de fortaleza, y la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, de fachada renacentista y sobria torre octogonal. En su interior se halla uno de los mejores órganos de Alava. Esta parroquia es escenario también de la representación navideña de los pastores, con danzas y canciones antiguas. Esta celebración de la Navidad data del siglo XVII.

VINO Y BODEGAS

A lo largo de todo el recorrido por la Rioja Alavesa, los visitantes tienen la ocasión de conocer de cerca las raíces y el presente del vino y su cultura, participando, además, de sus esencias gastronómicas, tanto en los restaurantes como en las propias bodegas. Desde 1994, se ha establecido una nueva cita con los amantes del vino, con la celebración de la Fiesta de la Vendimia de la Rioja Alavesa, en el mes de septiembre. En esta fiesta, celebrada el año pasado en Lapuebla de Labarca, tiene lugar el acto protocolario del Pisado de la Uva y una Degustación de Vinos de Rioja Alavesa. La jornada se completa con ferias de productos agroalimentarios y de artesanía, amén de otros festejos populares. Este es, sin duda, un buen momento para acercarse hasta la Rioja Alavesa, aunque hay que cerciorarse previamente del lugar de celebración, porque tiene carácter itinerante.


Un momento de la última Fiesta de la Vendimia de Rioja Alavesa, celebrada en Lapuebla de Labarca. Foto: "La Prensa del Rioja".

Pero hay otras oportunidades para acercarse al vino de Rioja Alavesa. En una gran mayoría de las bodegas se puede comprar vino directamente, e incluso visitar sus instalaciones, siempre y cuando se haya acordado previamente por teléfono. Esta visita permite obtener información de primera mano sobre el proceso completo de elaboración del vino, desde la recepción de la uva hasta su embotellado o puesta en barrica para su crianza. Algunas bodegas disponen, asimismo, de comedores donde se ofrecen menús típicos que acompañan la degustación de sus vinos. Para conocerlas es necesario ponerse en contacto con las oficinas de turismo o con la Casa del Vino, localizada en la Plazuela de San Juan de Laguardia.

TELEFONOS DE INTERES

Laguardia. Museo del Poblado de la Hoya. Tel: (945) 12 11 22

Oficina de Turismo: Paseo Sancho Abarca s/n - Tel: (941) 10 08 84

Casa del Vino: Tel: (941) 12 10 80

Oficina Municipal de Turismo de Vitoria-Gasteiz: Tel: (945) 16 15 98/9

ALBERTO CASTRO

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