
El
"Brujo del Color", en la fotografía realizada para una
postal.Saülo ha vuelto. En realidad nunca se había ido de Euskadi o, más bien, Euskadi siempre ha ido con él. Este vasco de Alicante, este parisiense de Bilbao, este artista internacional, lleva siempre consigo una parte de la tierra que le vio crecer en el arte. Ahora ha vuelto con una exposición antológica que "conecta" su autorretrato de 1960, a sus dieciséis años, con sus "Conexiones" de 1991.
"Conexión
II". Oleo/tela. 92 x 73. 1991Los óleos que entre el 15 de octubre y el 16 de noviembre han permanecido expuestos en la bilbaina galería "Arte" recogen una trayectoria artística paralela a esa otra trayectoria vital que ha llevado a Saülo Mercader desde situaciones aparentemente tan alejadas del arte como el cuidado de cabras (bien es cierto que en su niñez compaginaba esta actividad con la realización de pequeñas obras) hasta convertirse en pintor universal.
"Dama
en la terraza". Oleo/tela (97 x 130). 1990.OBRAS ARROJADIZAS
Vuelve a estar entre nosotros el Saülo Mercader que, un mal día de 1970, arrojó sus obras desde una torre de Deusto en protesta por la quema de parte de su producción, considerada "provocativa"; el mismo Saülo al que, un mal día de 1983, las enloquecidas aguas de la ría del Nervión hurtaron el 50% de su producción de los años 50, 60 y 70. Muchos "malos días" han forjado su vida. Como aquél en el que dejo de ser Otxando Ibáñez para ser Mercader, porque la aristocracia de los años 40 no perdonaba el "pecado" de ser hijo ilegítimo.
"Maternidad".
Oleo/tela (54 x 74). 1980.Saulo, al que un día, en Francia, y para evitar que le llamasen "Solo", le brotó la diéresis en su nombre, como los astros y las estrellas brotan de sus pinceles; como brotan imposibles maternidades que mezclan vidas incompatibles, en una provocación visual y psicológica.

CABALLERO Y REY
Cuatro continentes han visto la obra de este artista y la potente luz de su pintura, potente como la que deslumbró al Saulo bíblico del que toma el nombre. Una obra que ha llegado a viajar en forma de sello, pegada a postales y sobres, portadores de noticias ajenas y lejanas, pero siempre personales, como su pintura. Una pintura que en 1971 entusiasmó al propio Picasso, en cuya casa llegó a hospedarse una temporada, y que le ha valido el reconocimiento internacional, sobre todo en Francia, el país que lo ha adoptado y le ha nombrado Caballero de las Artes y las Letras, así como otras importantes distinciones oficiales y personales, entre las que no puede olvidarse la estima que por su obra y su persona tienen madame Chirac y madame Mitterrand.
"Corbata
estrellada". Oleo/tela (97 x 130). 1990.Saülo, "el Rey" al que la tristeza de la soledad pintó de blanco sus abundantes cabellos, como una macabra broma hacia quien es maestro en colores, ha estado de nuevo en Bilbao, la ciudad cuyo nombre ha paseado con orgullo por el mundo.

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