|
|
|
|
Ningún tipo de
presión
El llamado proceso de paz sigue presentando altibajos y
sigue siendo el foco de atención de los medios de comunicación, al
tiempo que se usa como arma arrojadiza por algunos políticos.
La conclusión principal que podría sacar un observador
externo es que cada parte implicada habla diferentes idiomas. Y no nos
referimos al sentido estricto de la palabra. Pero, a consecuencia de
ello, mucha gente se confunde e interpreta las cosas de manera diferente
a como realmente son.
Así, por ejemplo, en el caso De Juana. Sin entrar en
valoraciones sobre el personaje, lo cierto es que De Juana cumplió
condena por asesinato y ahora está cumpliendo otra diferente, de tres
años, por lo que escribió en el diario "Gara". El Gobierno ha atenuado
su situación, pero sigue cumpliendo condena. Pues bien, mucha gente cree
que está en libertad y que cumplía condena por asesinato. Y algunos
políticos, que saben que esto no es así, insisten en ello para seguir
confundiendo a quienes les escuchan.
Otro asunto: el portavoz de Batasuna dice que su
pretensión actual es formar una única comunidad autónoma con las
actuales de Euskadi y Navarra, pero que tendrían que ser los ciudadanos
de Navarra los que decidieran. Pues mucha gente cree que Navarra se va a
unir a Euskadi en contra de la opinión de los navarros. Y muchos alegan
razones históricas para justificar que eso no es posible. Pero es que
las razones históricas son siempre una falacia. La historia,
precisamente, nos va mostrando los cambios que suceden a través del
tiempo. Según la fecha que se tome como referencia, la división de los
países sería distinta, con lo cual sería fácil justificar numerosas
alternativas. Pero por el mismo motivo, se puede pensar que la próxima
situación debe ser distinta de todas las anteriores.
En fin, que lo importante es que sean los ciudadanos
quienes decidan y, para ello, es imprescindible que no haya ningún tipo
de presión.
|
|
|
|
|